50 años de fidelidad del Señor

“Yo se de quién me he fiado “ es mi palabra que a lo largo de estos cincuenta años he querido irme convenciendo, mejor, experimentando que era así, porque del que me fiaba es más fiable que mi propia confianza.

Porque valía la pena y sigue siendo válida esa confianza, merecía celebrarse. El día 5 a las 13 h., en la parroquia de S. Eduardo, nos dimos cita, la familia, las comunidades de Madrid, las catequistas y algunos representantes de Puente de Esperanza, para hacer más fuerte la acción de gracias a Dios. Una Eucaristía concelebrada por el antiguo y el nuevo párroco y un sacerdote más de la parroquia, nos ayudaron a dar gracias a Dios por su fidelidad. Pudimos disfrutar de una celebración serena y rezada, donde cada gesto adquiría un significado especial y la participación de todas ayudaba a rezarlo y agradecerlo. El sacerdote destacó en la homilía, como la consagración religiosa es una apuesta por el amor, que como dice Mª Eugenia, no dice nunca basta. Esto es plenamente cierto en el de Dios y es el deseo de hacerlo realidad en nuestra vida. Disfruté en la celebración, en muchos momentos me embargó la emoción y la renovación de los votos tuvo ese eco de la primera ofrenda, que con diferente conciencia, era igualmente verdad.

En los salones de la parroquia pudimos seguir la celebración y el encuentro más personal de unas con otras compartiendo el aperitivo preparado por la comunidad y que a esas horas de la tarde se agradecía.

Al final del día solo había lugar en mi para la acción de gracias a dios y a todas las personas que presentes o en otros lugares, quisieron unirse a mi en este agradecimiento. El  trabajo de la comunidad por prepararlo todo, la presencia y cariño de mi familia que se marchó encantada, la participación de las hermanas y de las demás personas, contribuyeron a sentir como nueva e ilusionante esta nueva etapa, la huella dejada es grande. Los sacerdotes agradecieron la posibilidad de haber vivido una celebración así donde se alababa a Dios con otros en acción de gracias.

        Dios es grande y su fidelidad eterna. Gracias Dios