Carta de Maria Eugenia

Esta carta fue entregada a la Mère Astrid (Bélgica-Italia) por su propia familia, descendiente de los “primos Bosquet” de ME. La carta está fechada el 29 de septiembre, probablemente del año 1841. Marie Eugénie evoca los inicios de la Congregación:

“(En esa época…) me hablaron sobre el proyecto de esta nueva congregación donde me encuentro ahora, y creyendo que sería de mucha utilidad, me estimuló mucho. Pasaron dos años logrando poco a poco esa separación del mundo que, aunque no me atrevía a decir nada, me costó casi tanto como a los que querían mantenerme en él. Hice un noviciado para esta nueva obra en una casa de la Visitación que estaba dispuesta a encargarse de formarme en los deberes que me serían después impuestos. Luego, hace poco más de dos años, nos juntamos dos jóvenes, luego tres, luego cuatro. Monseñor nos dio el hábito en la Asunción, un año después recibió nuestros votos, y la señorita Evain me vio como recién profesa y, sin embargo, cargada desde el principio de una misión de superiora, lo que no fue difícil con hermanas tan buenas y fervientes como las nuestras. Sin embargo, debo admitir que he experimentado en estos dos años que todo lo que se suele decir sobre las dificultades de una fundación no se acerca ni siquiera a la realidad. Pero nos hacemos cargo por Nuestro Señor, y tú sabes desde hace más tiempo que yo, mi querida prima, lo suave que es este pensamiento.

Ya se acabaron las penas, se ha hecho la regla y ha sido aprobada, las primeras hermanas son santas y gente muy amable, pronto empezaremos a tener un internado. Esto nos puede asustar por nuestra inexperiencia, pero hemos aprendido a contar con la protección de N.S. y también he aprendido lo feliz que es uno a su servicio, lo que me da un sentimiento de doble remordimiento por mis largas vacilaciones pasadas".