Celebración 25 aniversario de Mercedes de Jesús

 

 Parece que fue ayer cuando profesé mis primeros votos en la parroquia de nuestra Señora de la Vid en San Sebastián de los Reyes. Tenía 21 años y un corazón agradecido y colmado del AMOR gratuito de un Dios que me elegía para estar con Él y extender su Reino en la Asunción. Me sentía frágil y pequeña, como una vasija de barro que escondía un Tesoro inmerecido. Tras los años de juniorado y teología creció mi deseo de “regalarme, no prestarme” como diría santa María Eugenia de Jesús. Y desde entonces he querido entregar mi vida como incienso en el brasero del Amor de Dios que arde en el incensario que es su Iglesia, que es la Asunción, para exhalar junto a otros el “buen aroma del conocimiento de Cristo”. Y así fueron pasando los años, ardiendo junto a hermanas, familia, amigos, compañeros… con los que hemos compartido buenos y malos momentos, nos hemos sostenido, a duras penas hemos evitado quemarnos para seguir ardiendo, hemos soñado proyectos y desplegado no pocos de ellos… Sin muchos de vosotros no estaría hoy aquí, y por ello emitimos en directo la celebración, para unirnos en la acción de gracias: “Las obras de Dios, son todas buenas”.

Gracias a cada uno.

 Un abrazo fuerte

Mercedes