Testimonios del encuentro “A pie descalzo”

 

Hola, somos Alba, Marta, Irene y Marta y acabamos de conocer a la Asunción a través de “A Pie Descalzo”.

Siempre habíamos tenido mucha inquietud por una experiencia de voluntariado en el extranjero y al comentarlo con Cheita, nos habló sobre AMA y “A pie descalzo” y nos invitó a conocer La Asunción.

Para nosotras, han sido tres días regalados. Desde el primer momento en que llegamos a Madrid, nos sentimos súper acogidas, con tantos detalles tan cuidados para que nos sintiéramos como en casa.

Este fin de semana, el encuentro de “A Pie Descalzo” nos ha brindado la oportunidad de conocer una nueva forma de conectar con Dios a través de la Palabra, conocer más en profundidad a Jesús y encontrarnos con Él. Nos ha permitido encontrar la paz, tranquilidad y plenitud que siempre da estar junto a Él.

Estamos muy agradecidas con La Asunción y con todas las personas que han acudido y han hecho posible cada momento. ¡Esperamos con ganas que llegue el próximo!

Después de un punto y seguido y de vivir una fe donde creía que podría madurarla viviéndola solo y sin compartirla con nadie, tuve la suerte de ser invitado a participar en la experiencia de "A pie descalzo" que ha servido para mantener encendida la lámpara a la que le iba faltando aceite. Ha sido volver al mar de Galilea, donde empezó todo.

Con cuatro etapas y una “extra” se cierra el círculo de una serie de encuentros de “caminar descalzo” conmigo, con la comunidad y con Jesús, y donde no solo los pies se desnudaron, también el corazón, entrar en el terreno sagrado del mismo, y desnudo, reconstruirlo, restaurarlo, sentir el calor verdadero que da ir descubriendo y conociendo a Jesús a tu lado y la alegría de darlo a conocer. Cerrar el círculo de los cuatro encuentros no significa el fin nada, solo el comienzo de un nuevo ciclo a empezar con la experiencia personal y comunitaria vivida, ahondando la raíz de la semilla sembrada hace mucho y regada con este caminar en la fe, descubriendo que Jesús quiere invitarme a una vida con Él en plena libertad.

 En el caminar “A pie descalzo” no todos lo empezamos y acabamos juntos, por lo tanto, la comunidad se va enriqueciendo con los que van llegando, es por ello que doy gracias al Señor por todos los que habéis compartido conmigo este proceso.

 

Comparto con vosotros las palabras de Juan Manuel Llopis;

… dos amigos se encuentran siempre a mitad de camino, no porque hayan convenido eso, sino porque ambos salieron a la vez de su casa. Esta “mitad” no tiene nada que ver con la mitad aritmética. “A mitad de camino” quiere decir el sitio donde dos amigos se encuentran y comulgan todo el cansancio de sus pasos, el polvo de sus zapatos.