Cursillo de verano

 

Con gozo nos apuntamos al Cursillo de verano pensando ¡por Dios que pueda ser presencial! porque con el COVID hay que vivir en el "imprevisible".

Alegría del reencuentro, alegría de sentir como todo está a punto y bien preparado gracias al equipo responsable y a todas las personas que colaboran para ello en un segundo plano.

 Empezaron con la Eucaristía y los laudes antes de reunirnos en la gran sala para escuchar al P. Gonzalo Fernández Sanz, cmf en video conferencia: "Espiritualidad de la vida consagrada en la sociedad de la información". Define, qué es la espiritualidad, la vida consagrada, la comunicación, para darnos los principales rasgos de la vida consagrada en este contexto: 

      - Buscadores

      - Personas consagradas y no solo entretenidas

      - Unidos y no solamente enredados

      - Servidores y no solo consumidores

 Un trabajo en grupos nos hace descender aún más a lo concreto. ¿Descubres alguna interpelación personal o comunitaria? Muy interesante la puesta en común además de creativa. Nos dio pistas de actuación para nuestra vida.

Gonzalo estructuró tan bien su charla y con tanta claridad que nos ha facilitado su comprehension.

 

 

Tarde dedicada a las "plataformas digitales y su utilización" en la que Juanjo, nos introduce en los secretos, los negocios y las posibles manipulaciones de los "medios".

Terminamos el día con un reportaje visual de la última reunión de los Consejos de Europa y la visión realista, cercana y con experiencia vital de Danguolé, nuestra hermana lituana y provincial de Europa, sobre la situación actual del conflicto de Ucrania.

 

El miércoles 20 de julio, después de la oración y los laudes con Eucaristía, Marta López nos habla de la "Cultura del Cuidado de la persona" desde su experiencia de enfermera-teóloga. Sabe unir con detalle textos bíblicos con frases de madre María Eugenia y realidades del cuidado de la persona. El cuidado es una forma de estar en el mundo: mirar, acercarse, cargar con el otro, ocuparse de lo realmente importante del otro, visitar, estar presente. El cuidado necesita compasión, que las entrañas se conmuevan y siempre debe estar en diálogo con el cuidado de uno mismo.

 

En la tarde continuamos con "la cultura del cuidado: la casa común". Magdalena Morales nos introdujo de manera viva y apasionada en el cuidado de la naturaleza y nos lanzó, apoyándose en estudios de investigación del CSIC, en las cuatro grandes líneas que proponen para, el examen de nuestra huella ecológica

  • Transporte
  • Agua
  • Energía
  • Alimentación

 

 

Además de recordarnos las tres R del reciclaje y la importancia del reciclaje circular. Nos dejó con múltiples inquietudes.

 

El último día del Cursillo, desde tempranito, salimos en autobús hacía Puebla de Sanabria dónde pusimos en práctica "el cuidado" con nuestras hermanas y vecinas de asiento, con la naturaleza y con admiración-asombro ante el arte y la cultura que vimos en el monasterio de San Martín de Castañeda.

 

Después de una buenísima comida con intercambios bien interesantes, dejamos en León a las hermanas que esa noche empezaban el retiro y dimos por terminado el cursillo