COP27: ¿Otra cumbre más? 

 

La ciudad egipcia de Sharm el-Sheikh (Egiptp) acoge la Cumbre del Clima (COP-27). Como en las anteriores, se busca encontrar acuerdos que permitan avanzar en la lucha contra la crisis climática. Será, una vez más, “la última gran oportunidad”. Los científicos calculan que entre 3.300 y 3.600 millones de personas (de los casi 8.000 millones que poblamos el planeta) viven en contextos “altamente vulnerables” al calentamiento.

Rusia, La India y China no están presentes en esta cumbre del clima que es la más importante del mundo y eso que son los países que más contaminan.

La Cumbre del pasado año en Glasgow acordó que cada país elaborara planes más ambiciosos para disminuir la emisión de gases de efecto invernadero y evitar que el termómetro del planeta suba más de 1,5 grados centígrados antes de fin de siglo (con relación a la época preindustrial). Actualmente la subida ya alcanza 1,2 grados, y los científicos advierten de que, si seguimos así, la subida superará los 2,8 grados. Sólo una veintena de países los han elaborado esos planes, y nada ambiciosos. En el centro de la discusión está el aporte de los países ricos a los pobres para que puedan transformar sus economías y adaptarlas a las sequías, inundaciones y pérdida de recursos y biodiversidad. El Programa de las Naciones Unidas para elMedio Ambiente indica que serán necesarios entre 160.000 y 340.000 millones de dólares al año de aquí al 2030, pero el flujo del financiamiento oscila entre cinco y diez veces por debajo de esa cantidad.

“Necesitamos un aumento global en la inversión en adaptación para salvar millones de vidas de la carnicería climática”, ha pedido el secretario general de Naciones Unidas a los países ricos, responsables del 75% de las emisiones. No cabe la esperanza. Escucharemos buenas intenciones, promesas grandilocuentes y proyectos salvadores, pero las medidas concretas no pasarán de ser tibias.

No deja de ser una paradoja que el principal patrocinador de esta Cumbre sea la empresa Coca Cola, uno de los mayores emisores de gases de efecto invernadero y el mayor productor de plástico del mundo.

Y no se espera, por supuesto, ninguna palabra sobre el país anfitrión, uno de los regímenes más represores hacia la oposición política y más violadores de los derechos humanos en todo el mundo.

 

Síntesis elaborada a partir de diversas fuentes

por Waldo G. Fernández Ramos